Lo que pasa en Entre Ríos no es nuevo en la Nación. Porque lo que vemos hoy comenzó hace tiempo, y entonces la historia nos trae la memoria para que alguna vez se haga: verdad y justicia...
Y esto nos lo narra muy bien el libro de investigación de Marcelo Valko
CAZADORES DE PODER .
Apropiadores de indios y de tierras (1880-1890)
Con prólogo de Osvaldo Bayer, del que Valko es admirador y discípulo. Bayer titula su prólogo
"La verdad y la verguenza"
y dice:
"Cazadores de poder es un libro fundamental para interpretar la etapa final de la destrucción de los pueblos originarios en la Argentina, después de la denominada "Campaña del Desierto". Hacía falta una investigación así para dejar en claro el proceder racista y egoísta de ciertos ´héroes de la Nación´ que pusieron las bases de lo que fue desde entonces nuestro país a pesar del Mayo argentino y de la Asamblea de 1813.
El texto de Marcelo Valko comienza con el documento de la donación de 1.500 caballos para la "expedición al desierto" por el presidente de la Sociedad Rural Argentina, José Martínez de Hoz, y con la firma de 300 ganaderos que ofrecen su cooperación para ´concluir de una vez por todas con el tributo vergonzoso que hace siglos pagamos a la pampa´ (Acta de la Sociedad Rural de julio de 1870).
También explica la reducción a la esclavitud de los menores originarios y la exhibición de los caciques como si pertenecieran a un zoológico. Por ejemplo, el cacique Mariano Rosas fue conducido a Santos Lugares, donde estuvo cerca de un año preso y engrillado, y luego, el increíble destino de sus restos.
Se prdujeron escenas vergonzosas como cuando en la Exposición Universal de París se exhibieron once onas en una jaula enviados por la Comisión Argentina.
Todo un mundo de injusticias con el único fin de quedarse con la tierra. (...)"
Este recorte del texto nos remite a la situación que se está viviendo en la Provincia de Entre Ríos, entre los "hacendados" y quienes desean una producción ecológica, como un modo de volver a las formas originaria para obtener los frutos de la tierra, como lo hacían sus ancestros, no es casual sino causal.
Aún cargamos este pecado de orígen, el despojo y genocidio de los pueblos originarios.
Editado por PEÑA LILLO, Ediciones Continente, Buenos Aires,2015
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